EL NIÑO MAS RARO DEL MUNDO  

Todo empezó cuando estábamos en clase. Yo estaba triste porque el ultimo examen parecía muy difícil.

Pero de repente oí a la Seño Lidia que dijo que si encontrábamos algo fantástico, aprobaríamos el ultimo examen. Yo le dije a mi Padre que nos fuésemos a Alicante, a ver si allí teníamos suerte y lo encontrábamos.

Después de tanto explorar a mi Padre y a mí nos daba ganas de montar en un barco. Cuando entramos mi Padre se fue a descansar y yo miraba como nos daban un paseo.

Un hombre me vio y me dijo que nos pongamos los chalecos salvavidas y le hicimos caso.   Cuando estábamos terminando el paseo, me pareció ver un tiburón y nos caímos. Los del paseo intentaron salvarnos, pero no pudieron.

Yo tuve mucho miedo porque podríamos encontrarnos con un animal peligroso.   Al final paramos en una isla, en ella habían cosas raras. Cuando vi. de repente una cosa que me gustaba mucho, mi Padre gritó: Una casaaaaaaaaaaaaaaaa, nosotros nos fuimos hacía ella.

Ahí había un hombre y yo le dije adonde se pueden encontrar las cosas esas que me gustaban a mi. El me dijo que si le encontraba un niño me lo diría, entonces mi padre y yo nos fuimos a buscar un niño, pero de al cabo de 5 minutos ese hombre había visto indios así que nosotros nos fuimos corriendo hacia su casa a ayudarle.

Cuando ellos nos atacaron, nosotros cogimos un cristal y se lo echamos. Luego esperábamos a que nos atacaran todos a la vez, para cerrar todas las ventanas y hacerles daño de un golpe.   Luego nos fuimos y mi papa y yo encontramos una cueva, así que entramos y allí vimos un niño precioso, yo recordé que el hombre de la casa quería un niño y entonces nosotros le llevamos hacia la casa.

Por fin el hombre nos dijo adonde se encontraban las estatuas de oro que a mi me gustaban y que estaba buscando. El me dijo que era en la tierra que estaba en una cueva que era la misma en la que estaba el niño. 

Yo le dije al hombre que me diese una pala para poder cavar y encontrarlas, así que le dije si sabía el camino de la isla al puerto de Alicante, a lo cual el respondió que sí. Así que nosotros nos fuimos después de coger las estatuas al puerto de Alicante y luego irnos al colegio.

Sin querer nos llevamos al niño al Cole y cuando íbamos a decirles que nos rendíamos en lo de las cosas fantásticas, entonces la Seño vio que el niño que iba con nosotros era muy raro y al final descubrió que yo traje la cosa mas fantástica.

Y me puse muy contento porque la Seño me aprobó el examen por haber encontrado al "NIÑO MAS RARO DEL MUNDO". 

 

FIN