JESÚS Y  LA TRAICIÓN DE PONCIO PILATO

Antes de que llegase la semana santa, Jesús y sus discípulos se dirigieron  a Jerusalén. Un día antes de que llegasen se encontraron con Poncio Pilato que era el rey de los judíos. Jesús pasó de el, pero  sus discípulos se pararon por si acaso. Al ver Poncio Pilato que Jesús había pasado de el, se enfadó y mandó que los judíos lo encerrasen en la cárcel. Pero a un judío se le ocurrió ¿de qué porque no le llevamos a un bosque salvaje y le quitamos sus poderes?,

Los demás judíos se pusieron de acuerdo. Por la tarde Jesús se encontró en un bosque salvaje y un judío le dijo que tenía que encontrar las 4 piezas de sus poderes  que habían escondido. Ah y tenía que sobrevivir a las fieras. Jesús se preguntaba donde estaban sus discípulos, estaban fuera de peligro esperando que todo terminase bien.

La primera fiera que se encontró Jesús fue un hipopótamo salvaje. Que le quería coger porque había cogido Jesús sin querer de sus ramas. Jesús huyó del hipopótamo pero se encontró con un pantano de cocodrilos. A Jesús le costó pensar en un plan, hizo lo más normal esconderse entre los árboles sin dejar que el cocodrilo del pantano o el hipopótamo le viesen. Pero el hipopótamo con tanta atención le descubrió. Jesús cogió una rama corriendo y se fue al pantano.

Cuando el hipopótamo le iba a coger a Jesús, Jesús tiró la rama. El hipopótamo medio hipnotizado fue a por la rama. Al estar en el pantano que también estaba el cocodrilo hubo una buena pelea.

Más tarde Jesús se encontró con una parte de sus poderes y vio a un jabalí dispuesto a cazar algo para su cría. Jesús se escondió en un árbol con tan mala suerte que en ese árbol había una colmena. Jesús tiró la colmena corriendo antes de que se despertasen las abejas. De potra se lo tiró al jabalí. El jabalí cabreado descubrió a Jesús y fue a por el lo más rápido posible.

En un momento que unos cangrejos iban a soplar las velas de un cumpleaños, Jesús pasa y sin querer estropea la tarta. El hijo de los cangrejo que era el que iba a soplar las velas llamó a sus padres y les dijo que si pasa un hombre que le de un pellizco bien gordo. Cuando el jabalí iba a saltar para coger a Jesús, los padres del cangrejo le dan un pellizco en los pies. Jesús se cae y el jabalí chocó con una gran piedra que había delante. Jesús se levantó y se fue a la pata coja.

Suerte que mientras encontró la segunda pieza de sus poderes. De repente Jesús se dio la vuelta y vio a un toro. Que estaba allí porque se había escapado de la plaza de toros para buscar a su esposa. El toro se paró y pensó que no estaría mal cazar a alguien así que fue a por Jesús. Jesús con la pata coja no pudo huir  y el toro lo cogió y lo llevó a un pasadizo secreto. Donde habían 4 pruebas, del fuego, del agua, del aire y del la tierra por ese orden. El toro pensó que no sería capaz de conseguir las pruebas y si lo consiguiera que tardase un porrón de horas. Un conejo tiró una botella de agua sin llenar. Jesús antes de empezar las pruebas cogió la botella que había tirado el conejo. Jesús empezó a correr, pero los faraones empezaron a tirarles bolas de fuego. A Jesús se le ocurrió tirar piedras pero eso les enfadó y empeoró las cosas.

Jesús vio unos agujeros de donde lanzaban las bolas de fuego, entonces cogió piedras y las lanzó a los agujeros. Jesús consiguió pasar la prueba. En la siguiente prueba había un caballero de agua con el que tenía que luchar. En este momento, Jesús utilizó la botella de agua como defensa. A medida que el caballero no le hacía daño  Jesús se iba burlando. Mientras intentaba escapar, pero la última vez que le dio destruyó la botella y salió una gran inundación de agua.

Jesús tiró la botella a su cabeza y se fue corriendo y el hombre de agua hizo la inundación más grande. Cando se la tiró el agua le empujo a la del aire, que consistía en conseguir pasar todo el aire que tiraban unos ventiladores de avión.

Estos ventiladores echaban tanto aire que le llevaron a el y al agua a la prueba de la tierra y al flotar en el agua no la tocó. Justo cuando ya había conseguido casi pasar la prueba de la tierra se acabó el agua. Jesús se puso a cavar para así conseguir pasar esta prueba, porque se estaba llenando el sitio de tierra, y si se llenaba te tapaba y no te dejaba respirar. Por fin consiguió pasarla.

Durante todo este tiempo hizo muchas cosas. Averiguó el tiempo con unos animales amigos que iba a haber un huracán al cabo de 40 minutos. Jesús vio a una pieza de sus poderes y la cogió.

Más tarde vio que todos sus amigos se iban corriendo. Eso era porque iba a venir un leopardo. El leopardo cogió a Jesús y se lo llevó a su casa. Jesús le distrajo un poco, pero no sirvió de nada. Cuando el leopardo le iba a poner a asar, Jesús vio que ya habían pasado 40 minutos entonces comenzó el huracán y soplo el fuego. Mientras, Jesús cogió la última pieza  de sus poderes. Luego el leopardo le puso a Jesús para asar. Pero entonces Jesús convirtió el fuego en agua y se libró.

Después de salvarse gracias a sus poderes se trasladó a donde estaban los judíos y los demás. Por fin Jesús había conseguido escapar de los  judíos y de su rey.  Pero más tarde Poncio Pilato cogió a los animales salvajes que había derrotado Jesús. Eso a Poncio Pilato le dio una buena noticia y otra mala. La buena era que tenía a los animales salvajes que había capturado Jesús. La mala era que Jesús y sus discípulos habían escapado.

Por eso cuando Jesús llegó a Jerusalén,  celebraron  que llegó, también su última cena y más tarde lo condenaron a muerte. Poncio Pilato no sabía que hacer, pero el pueblo dijo que lo matasen, hasta había unos cuantos animales como por ejemplo el cangrejo al que Jesús estropeó la tarta.

Al final, lo crucificaron un jueves, pero el domingo de madrugada resucitó.

 

FIN

20/04/09